domingo, 26 de junio de 2011

Un cuento de chinos

Estabamos esta tarde en la piscina del albergue, cuando de pronto aparece por la puerta un chino corriendo y gritando: agua, agua! Comienza a hablar con la hospitalera y le pide una bici. Le dice que ella no tiene, que son nuetras. Intenta explicarme que necesita la bici para llevarle agua a su amiga que está muy mal. No sabemos que hacer, pero vemos que deja su mochila y nos fiamos de él. Eso sí, por si acaso le dejamos la bici de Isabel, jeje.
Al rato vuelve y dice: one more time!. Deja otra mochila, rellena más agua (yo ya no sabía si es que estaba apagando algun fuego) y se vuelve a ir.
Vuelve con 2 chinas, una de ellas reventá, pero no problem, en el albergue está el típico peregrino hippie amigo de todos y le dice que le arregla los chacras, jaja.
Al final, hace 5 minutos vienen los 3 chinos con 2 cocacolas, para Isabel y para mi. Nosotros, ya en la cama, le decimos que muchas gracias pero que no. Insiste, y nosotros, que somos gente de mundo (desde que vimos Peking Express) aceptamos para que no se sientan ofendidos y le decimos que nos las beberemos mañana (ummm calenticas, que ricas).
Y así acaba el cuento de esta noche.
BUENAS NOCHES FAMILIA!
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4 comentarios:

  1. ¡Campeones! ¡Ya lo teneis casi hecho! Disfrutad del Camino, que es único.
    Un abrazo.

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  2. Pero que buenas personas sois........!!!!!!!!A mi me hubiese mosqueaooooo el chino....
    Bueno chicos....ANIMO!!!!! Cuantos dias os faltan??? UN besico

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  3. jajaja, me parto con la historia del chino. Pedazo de reporteros estais hechos!! Animo maquinasss!!

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  4. "por si acaso le dejamos la bici de Isabel" Jejeje. Muy bueno!!! Ánimo que ya lo teneis!!!

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